Por Rafael Casanova.
Le Grand Café abrió sus puertas al público en 1875, coincidiendo con la inauguración de la Ópera de París, diseñada por Garnier a petición de Napoleón III. Este lujoso restaurante a vuelto a la vida gracias a la reforma Art Nouveau realizada hace unos años por Jacques García, prestigioso arquitecto y diseñador de interiores francés, convirtiéndose de nuevo en un lugar de referencia para cenar tras disfrutar de la música.
Entre sus platos destacan los productos del mar, desde la marmita de pescados y mariscos con corteza crujiente, que os puedo asegurar que está riquísima, al chucrut de dorada, salmón y abadejo con mantequilla al comino. Todo sin olvidarnos de sus deliciosos postres.
Con una atención esmerada, una cocina elaborada y una decoración singular, el precio dista de ser de lo más económico de París, pero resulta interesante para una cena diferente. La media por persona, con un entrante, un plato principal, postre y bebida se sitúa en torno a los 80 €. Y lo mejor, está abierto todos los días las 24 horas.
Le Grand Café [4, Boulevard des Capucines - París / T. 01 43 12 19 00]



